jueves, 1 de noviembre de 2012

La insoportable levedad digital



Además de ser parte fundamental del éxito del ecommerce como canal de promoción, comunicación, servicio al cliente, aprendizaje de opiniones, detección de necesidades, monitorización de la reputación, registro de potenciales clientes y un medio para relaciones personales ¿para qué otra cosa sirve un perfil personal Online?

¿Qué pasa con nuestros perfiles en Internet cuando nuestra vida física expira?

En un principio (de Internet) sólo éramos presencias con seudónimos llamados ‘nicksname’ en cuartos de chat. Luego nos instalábamos de la misma forma impersonal, discreta y distante en los foros hasta que estas plataformas se desarrollaron prácticamente como ciudades flotantes en Internet (Redes Sociales) y nos exigieron la creación de ‘perfiles’, identidades digitales. Una existencia alterna.

No sé a ustedes pero para mi responder sobre ‘mis gustos’ fue obligarme a definirme, que es una forma bastante errónea de conocerse a sí mismo. ¿Qué música te gusta, qué libros, cuáles películas, creencia religiosa, postura política, situación sentimental? Definir nuestra identidad es cerrarle la puerta a conocer nuestras posibilidades pero ésa es otra historia que no viene a cuento por ahora aquí. Recopilando toda esta información para meterla en un perfil, caí en cuenta de muchas cosas sobre mí que no tenía tan presentes como otras personas: que me identifico con las canciones de letra descorazonadoras, que me gustan los escritores cínicos e irónicos, que mi género favorito de películas es el terror, que soy hereje, que me asquea la política pero me interesa mucho la ciudad y que mi situación sentimental es siempre comprometida.

Hay quienes se toman esto del perfil a la ligera, yo me clavé en ello, en hacerme a imagen y semejanza de quien me creo de verdad que soy. Y allí está, soy una presencia digital en varias plataformas.

Mientras tanto también respiro, camino, como, trabajo para alguien, pago cuentas; y como dice en mis perfiles: un día nací, un día moriré. Sé que la muerte, la enfermedad, las deudas y los impuestos son temas que la mayoría de las personas prefieren evitar y otros los ignoran por completo. Yo no, hasta ahora ningún perfil ha preguntado ‘carácter existencial’ pero el mio sería: angustia perenne. Lo único que no temo perder, me perderá por completo. ¿O no?

Resulta que en la clasificación de tipos de Redes Sociales que publica el señor Pablo Burgueno hay un definición por relación con ‘objetos’ en la que entra la nueva tendencia de preservar la memoria del difunto de forma digital. (Conque objetos ¿eh?)

¿Han tenido un amigo o conocido que muere y allí queda su perfil de Facebook?

Un amigo de un amigo sí. Los contactos de esta persona todavía pasan y dejan mensajes en su muro, sabiendo que ha muerto, nada de nos vemos el viernes en la rumba.  -> Comenten abajo qué opinan de esto, me interesa saberlo.<- nbsp="nbsp" p="p">
Hay al que le parece tétrico y morboso, a mi me pareció maravilloso. ¿No sepultamos a la gente que amamos con la intensión de visitarles? ¿No hablamos de alguna manera, sea en una capilla o caminando en la calle, con nuestros muertos? De una forma u otra nos esforzamos por mantener viva la relación con nuestros difuntos, ¿por qué no con su identidad digital?

El asunto es que la cosa no se queda en una mera anécdota casual aislada, la gente muere. Nuestros predecesores quizás no tengan identidad digital, pero nosotros en una gran mayoría sí, por lo que podemos sumar a los temas que no queremos pensar: el seguro funerario, el testamento y  el albacea de nuestra identidad Online.

Realicé una búsqueda en Google llamada ‘Muerte y Redes Sociales’, en español no di con el asunto, pero en la búsqueda ‘social networks and death’ hay un interesante resultado en la primera página. Por ejemplo existe un articulo de Wikipedia llamado La muerte e Internet que describe las políticas de fallecimiento de usuarios de Yahoo, MySpace, Twitter y Facebook que tiene una política que permite convertir el perfil de un difunto en un memorial.

No es sólo mi filosofía existencialista paranoica, existe un término que define el examen sobre las cuestiones de la muerte del "usuario": Thanatosensitivity (no hay traducción al español para esta palabra.)

No sólo existe una preocupación teórica sobre el asunto, también la industria se ha puesto en movimiento para cubrir esta ‘necesidad’ contemporánea. Si quieres dar  acceso a tus amigos y seres queridos a tus recursos digitales está Legacy Locker, si necesitas heredar tus datos Securesafe, si ya tienes pensado qué va a pasar con tus perfiles Mywebwill.

Si en cambio deseas seguir estando presente puedes usar Deadsoci.al que te permite programar mensajes y enviarlos desde Twitter, Facebook y Linkedin después de muerto. Y es ‘forever free’.

Pero si ya lo tuyo es negación absoluta a morir, puedes seguir los pasos de Dmitry Itskov, un millonario ruso que lleva a cabo el Proyecto Avatar o Iniciativa 2045 que busca en su última fase convertir la conciencia humana viva en un software con presentación holográfica. ¡Y va en serio! Itskov acaba de presentar la primera androide humanoide de la fase inicial de avatar.

Yo me anotaría, en el 2045 yo tendría 68 años, y ahora no le veo ningún inconveniente a donar mi cerebro vivo para trasplantarlo en un androide.

¿Quién sabe cuántos cambios habrá sufrido mi identidad digital dentro de 33 años? ¿Uds. actualizan sus perfiles cuando cambian de gustos? ¿No han cambiado de opinión sobre quién son?

De momento seguimos vivos, pero si se nos va un ser querido que no migró su identidad a la red igual podemos hacer algo por él creando un memorial Online en Respectance o poniendo un código QR sobre su lápida. ¿Tumbas interactivas?, ¿por qué no deshacernos por completo de las tumbas? Al fin y al cabo son terrenos que bien podrían ocuparse en cosas de vivos y dejarles a los muertos el infinito espacio digital, tanto más tangible que el cielo. ¿Habrá una religión en la que se diviniza el bite?....

Eso haría el día de muertos mucho más interesante de lo que de por sí ya es.

Otros post al respecto:

9 comentarios:

Iroe Yuseyn dijo...

"Divinización del bite"... muy interesante disertación sobre este tema para estudiar un poco más, y actualizar la manera en que hacemos perdurar la memoria colectiva de quienes estuvieron con nosotros dejando huellas en las interacción de todos esos mundos que conforman nuestras realidades... muy bueno!

Yimmi Castillo dijo...

Código QR en mi lápida

#nawebonálodeseo

Maravilloso Desgarro dijo...

Iroe no sé si es porque en mí persiste el cinismo sin que me lo proponga pero la verdad a mi me parece que el ciberespacio es el lugar perfecto para ubicar/encontrarse con Dios (el que sea). Al fin y al cabo las religiones se justifican en que están para aliviar nuestras ansiedades existenciales sobre nuestras deudas morales y la retribución mínima por ser una buen devoto. (Ya sabes el perdón, el paraíso, la eternidad, la inmortalidad etc etc etc). Para los antiguos griegos la muerte no era sino ser olvidado. Cuando cruzabas la laguna Estigia, el viajecito al parecer da mucha sed y lo primero que encuentras es una fuente. La fuente del olvido. Al beber el agua olvidas quién eres y así puedes entrar al Hades. La inmortalidad es no ser olvidado. Las religiones ofrecen esa promesa la por mayor, ya sabes 'somos legión' y tal, mientras el otro tipo de inmortalidad está reservada para los genios y/o grandes villanos. Para todos los demás, ¡hay Internet! Podemos dejar nuestra historia, el "Timeline" completico de nuestra vida, por más intrascendente que sea, estará allí hasta que se fundan las redes, un meteorito destruya la tierra, nos invadan los extraterrestres o todas las anteriores.

Gracias por compartir y conversar. Y Go con ese blog tuyo.

Maravilloso Desgarro dijo...

¿Yimminext pa´qué quieres una lápida?
Para nosotros hay mejores mausoleos: ¡Online!

Pero igual rules el QR pa un abuelito....

Iván Leija dijo...

Pues sí, tengo un compañero que cuenta con una tumba interactiva. El perfil de Facebook que él usaba en vida sigue siendo firmado por sus amigos, quizá que con más frecuencia que cuando estaba aquí en la tierra. De hecho, en Facebook dice que hoy cumple años, y su página cuenta con más felicitaciones que las que a mí me hacen, jaja. Cosa interesante, creo yo.

Sí; al principo, cuando me di cuenta de que había fallecido y le seguían firmando, me pareció algo morboso. Pensaba yo que cada persona decía algo como "míreneme, yo sí lo extraño, yo sí lo quiero"; porque en todo caso, creo que recordar a un difunto se hace en privado; cosa que no sé a ciencia cierta, pues la vida no me ha presentado esa situación, o al menos no muy de cerca. Hoy pienso un poco diferente, porque sus amigos pueden imaginarse que ahí sigue, por lo menos en el internet. De otro modo sería muy feo ver el nombre de él en negritas, sin foto de perfil ni posibilidad de hacer clic y entrar a su timeline. Creo que sería triste, como si les recordaran a cada momento que ya falleció.

Obviamente no me gustaría que me olvidaran. Pero creo que esa es mi opinión ahorita, que hago cuando estoy vivo. Porque ya muerto, ¿que sentiría? No me enojaría con los que no me recuerden ni me alegraría con los que sí lo hagan, porque ya no existiría. Se me hace muy extraño, aunque quizá sea un razonamiento muy obvio. Vamos, en en el día de las madres hacemos fiesta, recitamos poemas y cenamos con ellas, para hacerles ese día especial; para que ese día se sientan muy felices. De vivir con una madre honesta, el 6 de mayo nos diría: "no me gustó ayer" o "Ay!, gracias, los amo"; quiero decir, escucharíamos la opinión del objetivo de la celebración. Pero ¿qué pasa con el día de muertos? ¿A quién se celebra realmente? ¿A quién queremos hacer sentir mejor ese día? Porque es obvio que ellos ya no sienten, no pueden disfrutar de los homenajes que ese día se les hace.

Muy interesante entrada.

Maravilloso Desgarro dijo...

¡Hola Iván!

Creo que entiendo. Lo más valioso es el aquí y el ahora, lo que aportamos, lo que damos. Demostrar el aprecio y el amor por los que nos rodean y recibirlo de vuelta. Cuando no estamos más o sólo una vez al año, realmente no significa tanto. Pero tu mismo dices, el mundo está cambiando, nosotros lo cambiamos y quizás los medios digitales también nos hagan cambiar nuestra percepción de la idea de la muerte y la ausencia física.

Maravilloso Desgarro dijo...

Interesante artículo, para seguir hablando del tema y sus alrededores:
http://alt1040.com/2012/12/universo-simulacion-informatica

Maravilloso Desgarro dijo...

Servicio para vivir eternamente
http://vivireternamente.org/site/index.php?p=67.0

Maravilloso Desgarro dijo...

Servicio para vivir eternamente
http://vivireternamente.org/site/index.php?p=67.0