Algunos dichos populares nos invitan a pensarnos aquello sobre lo que se refieren. Hay uno que timbra en mi mente, que se escucha mucho en inglés y traduce en ‘si me engañas una vez, que pena por tí, si me engañas dos veces que pena por mí’; sígueme la corriente y déjame forzar la idea y llevarla a: una vez puedo asumir que los otros están equivocados pero si persiste el error entonces ¿estoy yo equivocada? Esto me lo soltó una de mis mejores amigas, @yelitzafajardo, y siempre le he agradecido meterme esa duda razonable en la mente, es muy valiosa y útil para autoexaminarse.